Hoy, escuchando la entrevista que le hacía Eduard Punset al Premio Nobel de Medicina en 2002 Sydney Brenner en el programa Redes de La2 (yo es que nunca he sido de ver documentales), y quitando toda la parte científica (que pienso ahorraros), el Sr. Brenner ha hecho un comentario que sinceramente me ha hecho pensar. Transcribo:
Eduard Punset:
Otra pista que das a la gente es que siempre se necesita a alguien de fuera que vea los problemas en los que uno está inmerso. Porque si se está inmerso a veces se olvida… y acabas siendo un ignorante.
Sydney Brenner:
Sí bueno, esto está muy relacionado porque si se sabe demasiado sobre un tema dirás simplemente que no funciona; mientras que si uno es ignorante va intentando cosas, y por supuesto va descubriendo cosas nuevas por el hecho de estar intentándolo. Lo bueno que tiene ser joven es que eres un outsider y se es muy afortunado porque se es ignorante de la mayor parte de las cosas. De manera que las mejores oportunidades de hacer ciencia para los jóvenes está justamente en hacerla. A mi me gusta decir que todos los niños, de 4 o de 5 años, están interesados por la naturaleza. El otros día fui a una conferencia y el que la impartía dijo que de niño aprendió ciencia porque solía desmontar la radio y luego aprendió a montarla. Y yo dije, nosotros hacíamos lo mismo, solíamos coger una mosca y quitarle las patas, pero luego no podíamos montarla otra vez. Digo esto porque creo que en el fondo todos los niños son naturalistas y parece que quieren explorar la naturaleza. Desgraciadamente van a la escuela y esto la escuela lo mata. De manera que yo creo que con los niños de 5 años habría de olvidarse de la escuela y la universidad, y empezar con el doctorado a los 5 años, y que durara 20 años.
Y claro, visto lo que se nos ha venido encima tras la publicación de los datos del informe PISA, con respecto a la educación española en comparación con el resto de Europa, la siguiente imagen que se me ha venido a la cabeza es este artículo que pude ojear en testblog, y que toma nota de este otro artículo (esto de las referencias recursivas es lo que tiene, que uno no sabe cuando parar
) del dominical de El Pais, que pasa 24 horas con un estudiante de instituto finlandés, país que ha sacado la mejor nota en dicho informe de calidad de la enseñanza, y utiliza dicha visita, como pretexto para hacer la comparación entre el sistema educativo finlandés y el español.
Os aconsejo que le echéis una mirada a dicho artículo, aunque también os pido que dicha mirada sea una mirada lo más crítica (en el buen sentido, si es que tiene malo) posible.
Por supuesto, no os voy a poner aquí una disertación sobre mi opinión personal, posiblemente porque la que saquéis cualquiera de los que lo leáis será más acertada que la mía. Sólo me limitaré a decir que aunque ni mucho menos estoy de acuerdo en todas las opiniones que vierte el autor, si reconozco estar en la misma linea de base, dejando a un lado catastrofismos, sobre la importancia de hacer del “maestro” un oficio de prestigio, y permitir ratios de alumnos más bajos para permitir seguimientos más personalizados y evitar que los chavales se descuelguen, lo que casi imposibilita mantener un buen periplo escolar.
Pero claro, esto es un blog de un chaval que está de Erasmus (fiestas, “mestizajes”, …) en Niza, y o le doy una vuelta de tuerca a este mensaje, o voy a perder el poco seguimiento que tengo, así que me disculpo y, por si sirve de algo, me excuso diciendo que en comparación con Francia (léase sistema educativo francés) no tenemos nada de lo que acomplejarnos. Eso sí, haciendo caso a lo que dicen en el informe de marras, de lo que leemos no nos enteramos de nada… Así se le quitan a uno todas las ganas de ponerse a escribir…